Pinturas, collages, serigrafías...








(Un acercamiento a la internacional situacionista)
RAQUEL MASCI- FÉLIX TORREZ- SEBASTIÁN LINARDO
La Paternal Espacio Proyecto/ConJugar Ciudad 2011.
La INTERNACIONAL SITUACIONISTA, la última gran vanguardia del siglo XX, se constituyó como grupo en 1957. Con 72 miembros, divididos en la sección holandesa, inglesa, americana y norteafricana, esta internacional tenía la típica dinámica de la vanguardia de destruir las viejas formas del arte, llevarlas a los extremos y finalmente llegar a la única salida lógica: abolirlas y superarlas en nombre del único arte verdadero, el que no será captado por el espectáculo y el mercado.
El arte ya no debía colocarse al servicio de la revolución: la revolución de la sociedad sería el movimiento final del arte y la poesía nueva de la vida cotidiana sería hecha por todos. Los artistas sólo tienen una misión: crear nuevas situaciones para un nuevo ser humano.
Los situacionistas fueron los primeros en notar que el sistema se había vuelto resistente a la ironía, y que la creatividad del capital era más inagotable que la imaginación de los artistas.
Que las nuevas obras debían ser nuevas más por un cambio en las lógicas de la producción artística que por la invención de nuevos objetos y formas. Se trató de un análisis y cuestionamiento de los medios de producción artística, económica y social, criticando el concepto de cultura como la gran ordenadora de las condiciones de la vida en sociedad.
Mediante la creación de situaciones pretendían generar nuevos ambientes de socialización, un espacio para conformar un nuevo tipo de relaciones humanas. El desvío de formas preexistentes, el estudio del urbanismo, la poesía y el cine funcionaban como medios para transformar la realidad con el objetivo de anular la separación entre la vida y el arte.
La obra La Felicidad es una Idea Nueva revisita las prácticas y procedimientos situacionistas con un fin didáctico y artístico.
Presenta los conceptos situacionistas de manera textual. Utiliza la práctica del desvío con imágenes actuales y llama la atención sobre el hecho de que tales escritos y juicios aun son aplicables a nuestra contemporaneidad. La obra es una introducción, es la posibilidad de acercarse a un grupo de artistas y pensadores de gran influencia para diferentes movimientos artísticos y políticos.

























Partiendo de autorretratos, el artista reflexiona con ironía, humor y sarcasmo sobre diferentes cuestiones que envuelven a su existencia. La serie nos lleva hacia situaciones diversas, generando un relato cargado de agudos señalamientos que hacen de las imágenes auto referenciales un ámbito donde lo individual se entrecruza con lo colectivo. Obstinadamente las interpretaciones hacen visibles los hilos invisibles que recorren un mundo interior, mostrando o desnudando contradicciones, momentos y sentimientos con un dinamismo que gira en torno a la compleja realidad viva que sigue purgando por aparecer. La serie, compuesta por serigrafías, fotocopias, impresiones digitales y collages, forma parte del proyecto 77 autorretratos y se exhibe en Baltarcontemporáneo, espacio de arte ubicado en la zona del Puerto de la ciudad de Mar del Plata, del 24 de junio al 8 de julio de 2011.



Lafinur 2988, Ciudad Autónoma de Bs. As.
Del 14 de abril al 14 de Mayo
Museo Evita
Lafinur 2988, Ciudad Autónoma de Bs. As.
Del 14 de abril al 14 de Mayo
Del imaginario colectivo al imaginario artístico.
Desde sus orígenes la iconografía peronista se constituyó en una fuente inagotable de creatividad puesta al servicio de la construcción de una identidad política. Durante diez años, libros como La Razón de Mi Vida y La Nación Argentina, Justa Libre y Soberana, revistas del Mundo Peronista, fotos, afiches, pancartas, volantes y noticiarios circularon conformando una memoria colectiva fundada en la obra del gobierno de la justicia social. Pedagogía del cambio y la igualdad real entre los hombres y las mujeres. Herramienta de acceso a sensibilidades oprimidas. Construcción de un discurso estético libertario.
La Revolución Libertadora arremetió contra todo lo peronista: obra, discurso, canciones, sentimientos, símbolos, memoria. Una verdadera burocracia iconoclasta.
Pero la memoria de un pueblo no puede ser anulada por decreto. Entonces la Resistencia Peronista hizo lo suyo. Mantuvo vivo al exiliado Perón, revitalizó y recreó la Memoria Peronista, recuperó el cuerpo robado de la abanderada de los humildes.
Creó insignias, consignas y dos letras en una pared alcanzaban para entender que Perón iba a Volver.
Y el peronismo se volvió tema de análisis histórico, sociológico, psicológico. Se diluyó, se rehizo, se destruyó, se unificó, se disolvió, se perdió, se reencontró y se reprodujo. Hasta se convirtió en algo inimaginable para algunos: Arte. Literatura, cine, pintura, escultura, calle, caballete, levita de murguero, museo viviente de los sueños de una sociedad más justa, libre y nuestra.
Tema inagotable, el Movimiento Nacional, se recrea a sí mismo. Se busca e reinventa generación tras generación.
El gran desafío para los artistas de pensar al peronismo y sus símbolos cobró vida. Ingresar en un mundo, que en algunos casos no les era propio, para proyectar una obra artística novedosa. Estudiaron historia. Hicieron llamadas a colegas para discutir los bocetos. Se conformó una gran marea de sueños que derivó en nuestra apuesta colectiva: conformar una muestra con cuarenta visiones diferentes sobres los símbolos del peronismo.
Curadores: Rubén Torrente y Andrea Trotta.






